En cada paso soy consciente de la vida que se extiende bajo mis pies.

Soy el resultado de la mezcla de almas centenarias recorriendo cada una de mis venas.

A veces siento como crecen raíces a través de mi columna y se expanden en la profundidad de la madre tierra creando una conexión divina.

Mi intuición comienza a despertar, mis miedos se desvanecen mientras dejo que el mar me mezcla suavemente, mi ego desaparece y solo queda la verdadera esencia de mi ser.

Es como despertar, como abrir los ojos por primera vez.